Notice

Hijas de María Auxiliadora en Bolivia

Salesianas de Don Bosco

Quick Contact

     

Nuestra Historia

Inspectoría
"Nuestra Señora de la Paz"

Volver la mirada al pasado para agradecer

¿Desde cuándo la semilla mornesina fue sembrada en Bolivia? Miramos hacia atrás. Es una mirada que busca allá por el año 1926 la figura insigne de Mons. Augusto Sieffert, Arzobispo de la Paz, que insiste ante el P. Luigi Pedemonte, Inspector de la Inspectoría salesiana del Perú y Bolivia, para que las salesianas de Don Bosco vengan a su Arquidiócesis a ocuparse de las niñas pobres. No falta la palabra de Mons. Cortesi, Nuncio  Apostólico, que apoya la idea con entusiasmo.  El  Padre Pedemonte, providencialmente, viaja a Italia y se encuentra con la Madre General Luisa Vaschetti, y sin más le transmite el pedido del Prelado paceño. 

La propuesta no cae en saco roto: recibe promesas consoladoras de parte de la Superiora.  

Y seguimos mirando…  

La mirada descubre a la Auxiliadora que trabaja para que la semilla mornesina germine en La Paz.  De hecho, aparece es escena una señora, doña Isaura Miranda, que promete al Padre Inspector  una suma considerable para llevar a cabo esta siembra.  Entramos así en el año 1927. El P. Luigi, buen hijo de don Bosco, no pierde tiempo y sin más pide a la Madre Ottavia Bussolino, Inspectora de la Inspectoría “Santa Rosa de Lima”, que viaje a la brevedad posible a La Paz para no dejar perder la providencial oportunidad que se ha presentado. La Inspectora no puede hacerlo, pero envía a sor Ernesta Bruno, Ecónoma inspectorial, a quien acompaña sor Honoria O’Tool. Y entra en escena otro importantísimo y valioso colaborador, el P. Pedro Marabini, Prefecto de la Inspectoría salesiana, que conociendo a la bienhechora, acompaña y aconseja a las dos Hermanas en sus encuentros con ella. El proyecto toma cuerpo, las Hermanas regresan a Lima y … se deja que el tiempo madure la iniciativa toda puesta en manos de María Santísima.

 

 

Y llega el momento. El 4 de septiembre de 1928 llegan de Lima sor Ernesta Bruno y sor Paolina Talamona. En la estación las esperan el P. Marabini, Dña. Carmen Valle de Aramayo y la superiora de las Hnas. de los Sagrados Corazones. ¡Emociones sin fin! Una primera parada la hacen en la comunidad de estas buenas religiosas, donde no falta un momento de oración en la Capilla; luego son llevadas a la comunidad de las Siervas de María, que les ofrecen una fraterna hospitalidad. Hnas. de los Sagrados Corazones, Siervas de María e Hijas de María Auxiliadora: todo queda en familia con un solo origen, la Virgen María.  Al día siguiente, acompañadas por el P. Marabini, visitan el “terreno” en el que vivirán. ¿Qué encuentran? Cuatro cuartos de alquiler, todavía ocupados; seis cocheras o garajes “alquilados”, un pequeño patio circundado por siete cuartitos comprendida la cocina. Pero la mirada de nuestras Hermanas no se queda en lo que encuentran; se alarga y ellas sueñan… sueñan un futuro maravilloso en una tierra también maravillosa.  Unos días después el P. Inspector, que estaba ausente, expresa a las Hermanas su satisfacción por la “casa” y las anima a acomodar los ambientes de la mejor manera.  ¡Y lo hacen!  Dos semanas después, el 23 de aquel mismo mes, dan inicio al Oratorio con nada menos que cuarenta y tres muchachas. Y el 28, fecha histórica, se bendice la Capilla y se pone la primera piedra de lo que será más allá la “Casa Isaura Miranda”, hoy Colegio María Auxiliadora.

El 16 de febrero de 1929, llegan desde la Argentina  Madre Octavia Bussolino, sor Verónica Esch y sor Margarita Garabello.  ¿Cómo no extender la mirada a aquel pasado y no traer a la memoria lo que registra la Crónica del año 1929? Cinco valientes misioneras para la primera comunidad de FMA en Bolivia: M. Octavia, Directora. Sor Ernesta, Ecónoma. Sor Paolina, profesora. Sor Verónica, sacristana,  y sor Margarita, asistente y enseñante de las internas en la cocina.  En una apretada síntesis se eleva un intenso “agimus” a la Iglesia en el recuerdo del Arzobispo de La Paz y del Nuncio Apostólico, a nuestros hermanos Salesianos, a las religiosas fraternalmente acogedoras, a Dña. Isaura Miranda y a nuestras primeras Hermanas que de un modo u otro, todos contribuyeron a echar la semilla buena en tierra boliviana. ¡Qué hermoso es mirar el pasado con ojos agradecidos!   
    
(Recopilado por Sor Alicia Alvarado Gagliardi - fma)        
                                 

Y así la presencia de las Hijas de María Auxiliadora en Bolivia se va irradiando hasta llegar al corazón de Bolivia y en el valle de Cochabamba anidará la Casa Provincial, la historia marca el memorable año 1988 porque somos hijas de un soñador, un sueño acariciado por años se hace realidad, se abre el Noviciado y la Casa Inspectorial, de entonces en adelante esta será la casa central, el corazón de la misión de donde se sigue irradiando la presencia de las Hijas de María Auxiliadora en Bolivia, hoy con 15 obras dedicadas a la educación, promoción humana, pero sobre todo evangelización porque evangelizamos educando y educamos evangelizando. En la actualidad la Inspectoría cuenta con 14 comunidades y 15 obras.   

Las Hermanas son 74: 18 Misioneras y 56 Bolivianas.
De votos perpetuos, 65 y votos temporales 9                 
3 Novicias: Una de primer año y dos de segundo año.
La edad media en la Inspectoría es de 51,8 años